La “otra” cara de las Hijas de la Caridad de San Vicente Paul. Cartagena y Murcia.

Entrada del orfanato de las monjas Hijas de la Caridad (?) en donde han retenido a mi hijo más de una año en connivencia con la Administración (Dirección General de Servicios (?) Sociales de Murcia) con absoluta prevaricación.

Retención del niño contrajo en su orfanato por atención deficiente la plagiocefalia. El niño me lo han devuelto obligatoriamente gracias a la sentencia dictada por el Ilmo. Sr. Magistrado Juez del Juzgado de Primera Instancia nº 3 (Familia) en fecha 9 de Julio de 2012.

Monja de las Hijas de la Caridad.

La devolución de mi hijo la realizó de una forma absolutamente grosera e irrespetuosa  la superiora de estas monjas (rodeada de la “cohorte” de trabajadoras sociales y demás empleadas que se nutren del dinero público que le suponen el retener estos niños en contra de la ley)…es una orden eclesiástica (como tantas otras)…muerta ya que no tienen vocaciones y tienen que rodearse y pagar para seguir manteniendo sus enormes casas y posesiones a otras personas valiéndose del dinero público, subvenciones y del engaño que hacen a la gente pasándose por lo que no son. Manifiestan una cara distinta a lo que hace que va regido sobre todo por perpetuar su “especie” y el poder económico y social que todavía tienen. Aunque le queda poco…las personas descubrimos la verdad que les pesa…

Muy mal por las monjas. Escribí a su superiora exponiéndole la verdad (por la que el Juez me ha dado la razón)…y como es tradicional en la Santa Iglesia Católica Apostólica y Romana me contestó otra monja diciendo que la superiora estaba de viaje y no respondiendo al problema.

MUY MAL POR EL OBISPADO que saca dinero por las subvenciones públicas que le aporta el tener niños como mis hijos. Muy mal por el obispo LORCA PLANES que en el tiempo que le deja sus viajes al extranjero y su lujosa estancia en el Palacio Episcopal( ya que no atiende como sería su obligación a sus más directos colaboradores que son los sacerdotes ni los problemas reales de su diócesis) …  inaugura más casas cunas (como la de Sucina)  con el pretexto de que defiende la vida y va contra el aborto (como yo, como la mayoría)..engañando al personal ya que los niños a la más mínima en connivencia con la Administración los dan en adopción en contra de la voluntad de los padres y familia.

Mal por la Iglesia toda por ROUCO VALERA por dejar que los obispos actúen de esta manera (a parte de su propia actuación…)

…la Iglesia se les muere…

Por si fuera poco el reconocimiento de la injusticia que hizo la Administración (Concretamente la Dirección General de Asuntos Sociales, Igualdad e Inmigración de la Consejería de Sanidad y Política Social)….el Juzgado nº 3 de Murcia como he dicho me dió la razón obligándoles a devolverme a mi hijo. La Dirección General no dió orden a las monjas inmediatemente, ni mucho menos, y tuvimos que esperar un tiempo…no obstante la Dirección General de Asuntos Sociales recurrió en contra de la resolución del juez apelando … la Audiencia Provincial de Murcia volvió a darme la razón y las costas las ha tenido que pagar la Dirección General de Asuntos Sociales. (Ver sentencia de la Audiencia Provincial en PDF en esta misma página web)

Espero que el daño que ha sufrido mi hijo y mi familia sirva para que los funcionarios, altos y bajos,  no sean prevaricadores y que trabajen por las familias en vez de acaparar niños , bebés, para mantener el gran número de funcionarios que viven de esto.

Mientras en nuestro país niños que pasan hambre…vergüenza …mientras a los que tienen familia y tienen oportunidad de quedarse con ellos…así lo hacen…en connivencia con las monjas e iglesia. Todo para ganar: dinero y poder.

¿Quién paga ahora el mal hecho? Ahora y durante toda su vida lo pagará mi hijo.

El juez no les ha dado la razón …la Audiencia Provincial no les ha dado la razón…yo clamé en su día ante tanta podredumbre y seguiré proclamándolo el resto de mis días y luchando con los padres y familiares abusados de esta manera.

Orfanato de las Hijas de la Caridad de Cartagena.

La otra cara de las Hijas de la Caridad, Premio Príncipe de Asturias de la Concordia

 

 

 

carcel

 

 

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Tania Martinez | 
Las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl han sido galardonadas con el Premio Príncipe de Asturias a la Concordia 2005 por su comprometida ayuda social con los pobres y más olvidados por la sociedad. La compañía usará los 50.000 euros con los que está dotado el premio para proyectos en Eritrea, Mozambique e India, tres países en vías de desarrollo. Se trata de una institución religiosa y benéfica que trabaja en favor de la justicia, la paz y la solidaridad en todo el mundo. Pero según las últimas informaciones que han salido a la luz no todo el mundo está de acuerdo con que la actitud  de las monjas sea tan solidaria como nos quieren hacer creer.Las Hijas de la Caridad fueron las encargadas de controlar las galeras de mujeres durante el siglo XIX y varias cárceles durante el franquismo. En esta etapa no se centraron en sus virtudes sociales y caritativas, sino que más bien fueron las culpables de terribles sufrimientos para miles de mujeres españolas, según han contado sus testimonios. Los historiadores y algunas expresas del franquismo no entienden porque este galardón tan reconocido ha ido a para a las manos de este institución religiosa.“No tengo ningún recuerdo bueno de las Hijas de la Caridad. Dirigían la cárcel de Barcelona con una falta de humanidad escalofriante”. Esta es la opinión que merecen las monjas según María Salvo i Iborra, una expresidiaria del franquismo. María fue detenida a los 21 años y condenada a 30 años de cárcel por delitos como la masonería y asegura que “sus castigos eran aleatorios, ladinos, refinados, de maltrato psicológico. Por ello, es cuando menos sorprendente que le concedan el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia a una comunidad que actuó sin caridad, con avaricia y torturándonos psicológicamente”.Éste es sólo uno de los testimonios pero podéis leer más en el libro escrito por Tomasa Cuevas, de 88 años y también expresidiaria, titulado Testimonio de mujeres en las cárceles franquistas, donde se relatan múltiples sucesos dentro las galerías de las cárceles custodiadas por las Hijas de la Caridad. Tomasa asegura, entre otras cosas, que “las monjas se quedaban con una parte regular del dinero que obtenían de las labores que hacían las monjas”. Son relatos de unas mujeres que fueron castigadas con la pena de la cárcel, separadas de sus familias, de sus hijos, de sus maridos…de toda su vida anterior, y las monjas las torturaban rompiéndoles las cartas y dejándolas sin ver a sus visitas según cuentan ellas mismas.

Todo esto ha levantado una gran polémica social pero a pesar de ello hoy las Hijas de la Caridad subirán a recoger su trofeo mientras las expresidiarias y víctimas de la dictadura lo verán por televisión preguntándose: ¿por qué les dan este premio después de todo lo que nos hicieron sufrir las carceleras del franquismo?

 

 

Esta entrada fue publicada en Orfanato de monjas católicas Hijas de la Caridad de Cartagena (Murcia) Centro colaborador del ISSORM (Instituto de Servicios Sociales de Murcia), Robo de niños. Guarda el enlace permanente.