Orfanato monjas católicas Hijas de la Caridad . Centro colaborador del ISSORM (Instituto de Servicios Sociales de Murcia)


Convento de las Hijas de la Caridad de San Vicente Paúl en Murcia. Dos de la fachadas principales que dan a dos calles principales murcianas: San Nicolás y Santa Teresa.


Convento de las Hijas de la Caridad de San Vicente Paúl en Murcia. Fachada trasera que da a la calle de Los Huérfanos cuyo nombre recibe de cuando las monjas recogían a niños huérfanos. En la actualidad recogen todo tipo de niños por los cuales puedan recibir una subvención con dinero público. Esta es la diferencia de su carisma inicial de caridad a su trabajo actual por dinero. Esta es la diferencia: en la actualidad enclaustran a niños (prohibiendo las visitas a su familia extensa) que si que quieren sus padres y que le encarga que encierren el ISSORM y Servicios de Protección del Menor. No son huérfanos, son niños robados que no les devuelven a sus padres.


Convento de las Hijas de la Caridad de San Vicente Paúl en Murcia. Fachada principal del gran edificio de la capital murciana que da a la calle de Santa Teresa.

A las Hijas de la Caridad de Cartagena (Murcia) :

Mi nombre es Adrián Dumitru Bangala soy rumano con un hijo de nombre Mariano Bangala Hernández que dio a luz mi expareja con la que guardo buena relación pero de la que estoy separado.

El Servicio de Protección de Menores de Murcia me privó el 4-IV 11 de la tutela de mi hijo internándolo en el Hogar de la Infancia de la Congregación de las Hermanas de la Caridad de Cartagena (Murcia-España) contraviniendo la Ley ya que no se me lo comunicó según el art 172 de la Ley Civil, sin acceder a dejarlo en acogida con la familia extensa y sin considerar que aunque mi expareja no tenga derecho a la tutela yo si que la tengo además de contar con todos los medios materiales, personales y funcionales para mantener proteger y educar a mi hijo.

Tales actuaciones que bien pudieran constituir resoluciones arbitrarias en asunto administrativo cuya sanción viene estipulada en el Art. 404. Título XIX. Capítulo I : De la prevaricación de los funcionarios públicos y otros comportamientos injustos.

En el caso de la retirada de mi hijo esta actuación del funcionariado no hubiera sido posible sin la colaboración necesaria de la institución de las Hermanas de la Caridad de San Vicente Paul y es por lo que me dirijo a ustedes ya que son corresponsables de la injusticia que mi hijo, mi familia y yo venimos padeciendo.

Por supuesto que ya he realizado y continúo realizando las reclamaciones pertinentes al Director General de Asuntos Sociales, Igualdad así como a los demás organismos y autoridades judiciales y ahora me dirijo a usted como Superiora de la Casa Madre de San Vicente Paul como anteriormente me he dirigido a la Superiora General de la Casa Madre de San Vicente Paul en Paris, para comunicarle mi tristeza y desacuerdo total por parte de la labor que realiza esa Congregación ( en especial el Hogar de Infancia de Cartagena, su Directora Sor Francisca).

Observo un trato de confabulación y connivencia entre esa Congregación de las Hermanas de la Caridad con el Servicio de Protección de Menores de Murcia al constatar la injusticia que se está haciendo conmigo y con mi hijo por parte de este Hogar de Infancia debido a:

Las Hijas de la Caridad de San Vicente Paul de Cartagena (Murcia) (España) en su página web “hijascaridad.org “dicen:

1º.- Que acogen a los niños que se encuentran en situación de riesgo.
En mi caso esto es completamente incierto ya que mi hijo nunca ha estado en situación de riesgo. Además no creo que esto es una acogida lo que hacen con mi hijo sino que es un secuestro.

2º.- Que realizan tareas de prevención e integración.
En mi caso es completamente incierto ya que hacen todo lo contrario. El niño lo “ingresaron”
el 4 de Abril del presente año completamente sano como puedo demostrar por certificados médicos y en el Hogar de la Infancia ha adquirido la enfermedad de la plagiocefalia. Esta enfermedad no la han diagnosticado ni la Superiora ni la Trabajadora Social me han dado respuesta alguna en relación con la salud de mui hijo. Además pérdida del balbuceo que comenzó a los dos meses. Comportamiento irascible por falta de interacción personal. Al niño se le está privando del trato con la familia que es donde mejor está un niño.

3º.- Que compensan las carencias biosociales.
En mi caso es completamente incierto ya que a mi hijo le están privando con su reclusión de un aprendizaje en su comportamiento como ser humano socialmente.

4º.- Que dan una respuesta adecuada a la situación del niño/niña con el Apoyo de la Unidad de Apoyo Técnico.
En mi caso es completamente incierto ya la Trabajadora Social no ha tenido a bien contestarme ninguno de los comunicados que le he dirigido.
Además esta unidad de Apoyo Técnico hace caso omiso de mis peticiones de entrevista con lo que están obstaculizando de una manera grave la devolución de mi hijo. Incumple esta Unidad de Apoyo Técnico gravemente no solamente con su obligación laboral sino también con el Art 22 de la Ley Orgánica 1/1996 de 15 de enero, de Protección Jurídica del Menor, de modificación parcial del Código Civil y de la Ley de Enjuiciamiento Civil.

5º.- En el apartado de “Actividades-Ambiente” dice esta página:
“Pretendemos que los niños y sus familias tengan un ambiente relajado, que se sientan queridos, respetados y les ayudemos a superar sus carencias y dificultades”.
En mi caso es completamente lo contrario lo que hacen en ese Hogar de Infancia. La Superiora Sor Francisca me amenazó con suspender las visitas por interesarme sobre la salud del niño. No me dejan mudar al niño. No me dejan salir al patio con otros padres . Puedo ver a mi hijo solamente una hora en una sala una vez a la semana. En verano solamente puedo verlo una vez al mes y en una playa mucho más lejos de Cartagena. No puedo verlo en Murcia que es donde resido habiendo aquí también Hijas de la Caridad con lo que dificultan las visitas. Estos y otros muchos impedimentos hace que conmigo y mi hijo tengan lo que se llama una conducta inhumana. No me siento ni querido, ni respetado ni recibo ayuda alguna por su parte sino todo lo contrario temor a que me retiren las visitas del niño como me han retirado la custodia sin motivo alguno por mi parte.

Ustedes dicen en su página web: “Ojalá que su estancia entre nosotros les ayude a recuperar su dignidad de personas, y sentir el gran profundo amor que les tenemos”
Esta afirmación suya es completamente falsa, en este Hogar de la Infancia de San Vicente Paul no he visto amor profundo alguno, ni si quiera he visto caridad ni compasión agluna ni servicio alguno.
Por favor no digan cosas que no son ciertas. No intenten engañar.
Por favor, no digan en su página web que no tenemos dignidad. Por el hecho de ser hijos de Dios todo persona tiene la máxima dignidad porque somos hijos, El nos ha dado la dignidad. Tendrían ustedes que saberlo ya que son religiosas. Revisen su página web y corríjanla si consideran oportuno. Diciendo verdad.

6º.- En vez de “Condiciones de admisión” deberían poner “Condiciones de reclusión” que es por lo menos según mi testimonio lo que ustedes vienen haciendo en algunos casos que inmerecidamente actúan contra la familia.

7º.- En el apartado “Entidad Titular” dicen que las Hijas de la Caridad de San Vicente Paúl dicen que quieren ser un grito que clame a la JUSTICIA primera piedra de una civilización del AMOR.

Por favor, no vacíen tanto de contenido las palabras y menos el Evangelio de Jesús.

La justicia de Dios como ustedes creo que saben no es dar a cada uno lo que se merece sino darle incluso lo que no se merece es darse uno, no dar pequeñas cosas, es darse por entero como Dios se nos da primero a todos sus hijos. ¿Cómo pueden ustedes en su página web hablar de JUSTICIA?. Y encima lo ponen con mayúsculas. Procuren, si lo tienen a bien, emplear la mínima expresión o el primer imperativo de toda justicia: el dar a cada uno lo que es suyo. No robar. No expoliar. A mi me han robado a mi hijo. Y del AMOR (que ponen ustedes con mayúsculas) mejor no hablar. Vamos a ver primero si hay un poco de justicia, aunque sea mínima.

Vuelven a repetir en este apartado el amor y la competencia profesional que dicen tener. Ni una ni otra he podido comprobar.

Quiero exponerle mi extrañeza y sorpresa de cómo el carisma de caridad de su Congregación que dicen ustedes tener se ha convertido en antitestimonio de esta caridad que dicen vivir. Concretamente en lo referido en su página web nos habla del año 1778 en que el Alcalde y el Párroco comenzaron en Cartagena abriendo el primer torno, 1843 por cesión del Hospital de la Caridad comienza a funcionar la Casa de Expósitos, 1857 Decreto Isabel II constituyendo de Señoras encargadas de la Casa de los Expósitos hasta que el 1875 aparece el primer Reglamento de las Hijas de la Caridad para cuidar niños.

Es curioso como de la primera caritativa y hermosa labor de acoger y cuidar a expósitos ha pasado la Congregación de las Hijas de la Caridad han pasado a hacerse cómplices de una Ley deficiente con una aplicación del funcionariado aún más deficiente que hace todo lo contrario en algunos casos: apropiarse de los niños y secuestrarlos de sus padres y de la sociedad.

Hermanas; son cómplices de esta ley y de este funcionariado y lo son por las subvenciones (cuantiosas) que se malgastan del dinero público y que ustedes reciben. Tendrían ustedes que acoger a niños abandonados como era su primer carisma pero nunca a niños robados.

Clamo por la justicia y no soy solo. Ante tantos abusos existe en España un clamor de varias Asociaciones ante las injustas actuaciones de los Servicios Sociales de Menores y los Hogares de la Infancia y Casas Cuna de las Hijas de la Caridad de San Vicente Paul (véase, entre otras, las páginas web de ANPRODEFA (ASOCIACIÓN EN DEFENSA DEL NIÑO Y DE LA FAMILIA ANTE LOS SERVICIOS SOCIALES DE MENORES Y APRODEME, (ASOCIACIÓN EN DEFENSA DE LOS DERECHOS DEL NIÑO Y DE LA FAMILIA ANTE LOS SERVICIOS SOCIALES DE MENORES, etc) y personas que cada día luchamos por conseguir que no nos sigan arrebatando a nuestros hijos. Para ellos nos serviremos de todos los medios que nos facilite la sociedad: páginas web, publicaciones en internet, autoridades judiciales, medios de comunicación, ect para conseguir esta injusticia y para que no se engañe la gente de la labor que se dice hace a favor de la infancia y no es cierto.

Por último quiero decirle que Sor Francisca la Directora del Centro de Hogar de la Infancia de Cartagena no solamente observo que no cumple con su deber religioso, ni humanitario, sino que no cumple en modo alguno con su labor “profesional” como directora de un centro ya que no me ha contestado a ninguno de los burofax que le he dirigido.

Creo que Sor Francisca tiene la obligación moral y profesional de responderme ya que entre los muchas injusticias que está soportando mi hijo padece la enfermedad de plagiocefalia (además de pérdida de balbuceo y falta de sociabilidad) que ha adquirido desde que ingresó el Hogar de la Infancia de su dirección.

A todo esto hay que sumar el mal trato que recibo de esta hermana o Madre Directora que cuando pregunto por el estado de mi hijo me responde que sin pongo “pegas” (cosa que no he hecho nunca) me amenaza con suspenderme las visitas a mi hijo.

Por todo lo cual estoy sufriendo un grave maltrato institucional en el colabora muy activamente con su aquiescencia directamente su congregación de San Vicente Paul.

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ARTÍCULO PUBLICADO POR LA PÁGINA WEB : www.nosotras.com

Las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl han sido galardonadas con el Premio Príncipe de Asturias a la Concordia 2005 por su comprometida ayuda social con los pobres y más olvidados por la sociedad. La compañía usará los 50.000 euros con los que está dotado el premio para proyectos en Eritrea, Mozambique e India, tres países en vías de desarrollo. Se trata de una institución religiosa y benéfica que trabaja en favor de la justicia, la paz y la solidaridad en todo el mundo. Pero según las últimas informaciones que han salido a la luz no todo el mundo está de acuerdo con que la actitud de las monjas sea tan solidaria como nos quieren hacer creer.
Las Hijas de la Caridad fueron las encargadas de controlar las galeras de mujeres durante el siglo XIX y varias cárceles durante el franquismo. En esta etapa no se centraron en sus virtudes sociales y caritativas, sino que más bien fueron las culpables de terribles sufrimientos para miles de mujeres españolas, según han contado sus testimonios. Los historiadores y algunas expresas del franquismo no entienden porque este galardón tan reconocido ha ido a para a las manos de este institución religiosa.
“No tengo ningún recuerdo bueno de las Hijas de la Caridad. Dirigían la cárcel de Barcelona con una falta de humanidad escalofriante”. Esta es la opinión que merecen las monjas según María Salvo i Iborra, una expresidiaria del franquismo. María fue detenida a los 21 años y condenada a 30 años de cárcel por delitos como la masonería y asegura que “sus castigos eran aleatorios, ladinos, refinados, de maltrato psicológico. Por ello, es cuando menos sorprendente que le concedan el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia a una comunidad que actuó sin caridad, con avaricia y torturándonos psicológicamente”.
Éste es sólo uno de los testimonios pero podéis leer más en el libro escrito por Tomasa Cuevas, de 88 años y también expresidiaria, titulado Testimonio de mujeres en las cárceles franquistas, donde se relatan múltiples sucesos dentro las galerías de las cárceles custodiadas por las Hijas de la Caridad. Tomasa asegura, entre otras cosas, que “las monjas se quedaban con una parte regular del dinero que obtenían de las labores que hacían las monjas”. Son relatos de unas mujeres que fueron castigadas con la pena de la cárcel, separadas de sus familias, de sus hijos, de sus maridos…de toda su vida anterior, y las monjas las torturaban rompiéndoles las cartas y dejándolas sin ver a sus visitas según cuentan ellas mismas.
Todo esto ha levantado una gran polémica social pero a pesar de ello hoy las Hijas de la Caridad subirán a recoger su trofeo mientras las expresidiarias y víctimas de la dictadura lo verán por televisión preguntándose: ¿por qué les dan este premio después de todo lo que nos hicieron sufrir las carceleras del franquismo?

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